El color albaricoque es uno de los favoritos en los parterres. Su tono delicado y cálido no resulta llamativo, pero aun así consigue darle vida al jardín. Las flores en tonos pastel son fáciles de combinar con plantas blancas, color vino o violeta oscuro, con las que crean contrastes muy naturales. Estos tonos cálidos se encuentran en muchas plantas, desde bulbos de primavera hasta plantas anuales. En Loukykvět, la primavera suele empezar con tulipanes en colores pastel, que lucen fantásticos en grandes grupos. Si quieres probar a plantarlos en tu propio jardín, seguro que te servirá nuestra guía sobre cómo cultivar tulipanes. Entre las flores de verano y otoño en tonos albaricoque, destacan especialmente las plantas bulbosas. Sus flores duran mucho en el jarrón y te alegrarán hasta las primeras heladas. Para que crezcan fuertes y sanas, hemos redactado una guía clara sobre cómo cultivar dalias. Así obtendrás una cosecha abundante para crear tus propios ramos.