La Molinia es una hierba ornamental que aporta ligereza y movimiento natural al jardín. Sus tallos esbeltos con delicadas panículas se ondulan suavemente con el viento, creando una textura fina que complementa perfectamente a las plantas perennes con flor. En la naturaleza, estas plantas suelen crecer en prados más húmedos, pastizales o en los bordes de bosques claros. Por eso, prefieren suelos permeables, arcillosos y ligeramente húmedos. También toleran el pleno sol, siempre que tengan suficiente humedad. Gracias a su crecimiento en matas, la Molinia no se extiende de forma agresiva y crece exactamente donde la plantas. Durante la temporada forma matas verdes y ordenadas, pero destaca especialmente en la segunda mitad del verano y en otoño. Es entonces cuando florece y se va tiñendo gradualmente de interesantes tonos dorados y purpúreos. Es una planta resistente y adaptable que encaja perfectamente tanto en parterres mixtos de plantas perennes como en plantaciones modernas de estilo natural.

Molinia caerulea

Molinia arundinacea

Molinia caerulea