La Stipa es una de esas gramíneas ornamentales que aportan ligereza y delicadeza a cualquier jardín. Sus inflorescencias plumosas se ondulan con la más mínima brisa, añadiendo un elemento de movimiento constante a la plantación. Queda genial no solo en los parterres, sino también en ramos de verano, donde su textura complementa maravillosamente las flores completas de otras plantas.
Estas hierbas provienen originalmente de laderas soleadas y regiones más cálidas. Por eso, prefieren lugares a pleno sol y suelos bien drenados, arenosos o pedregosos. Soportan sin problemas la sequía estival, mientras que es mejor evitar suelos pesados y permanentemente encharcados.
Para que la plantación se vea natural, es recomendable plantar las Stipas en grupos sueltos de varias unidades. Combinan de maravilla con otras plantas perennes resistentes a la sequía y juntas crearán un rincón natural tranquilo que no requiere cuidados complejos y seguirá dando alegría hasta bien entrado el otoño.

Stipa tenuissima

Stipa capillata

Stipa calamagrostis

Stipa pennata