Quizás conozcas la neguilla de tu infancia, pero hoy en día esta planta sencilla se convierte en una flor anual hermosa y etérea en el jardín. Sus flores delicadas, pero bastante grandes sobre tallos largos, complementan perfectamente cualquier parterre colorido. Quedan genial tanto en un jarrón como en ramos de estilo libre. Las variedades blancas, en particular, son muy populares en la floristería de bodas, ya que aportan ligereza a los arreglos florales. En Loukykvět realmente hemos tomado cariño a la neguilla, aunque cuando se cultiva para flor cortada sabe poner a prueba nuestra atención. Crece y florece bastante rápido, así que tenemos que vigilar el momento adecuado para la cosecha. Sin embargo, siempre merece la pena por la belleza que aporta a los jarrones. Su cultivo es sencillo y cualquier principiante puede manejarlo con facilidad. Debido a su rápido crecimiento, la planta no necesita ser cultivada previamente; al contrario, recomendamos elegir la siembra directa directamente en el lugar elegido. Encuéntrale un sitio soleado con suelo permeable y pronto disfrutarás de una delicada inundación de flores.