La lavanda es un elemento imprescindible en cualquier jardín de hierbas soleado. Estos populares subarbustos prosperan perfectamente aquí si les proporcionas pleno sol y un suelo bien drenado, más bien seco. No solo aportan a su entorno una textura delicada y color, sino sobre todo un aroma inconfundible que atrae a polinizadores desde lejos. Además, son valiosas para los jardines incluso durante los meses fríos gracias a su aspecto invernal. Quedan genial en plantaciones mixtas con gramíneas de bajo mantenimiento que aman la sequía u otras plantas perennes con necesidades de cultivo similares. Puedes utilizarlas como bordes bajos para tus parterres, o como detalles aromáticos en rocallas y muros de piedra seca. Además de las clásicas tonalidades moradas y azules, en Loukykvět encontrarás especies con flores blancas o rosa suave. Tanto si optas por la tradicional lavanda de hoja estrecha como por variedades más altas cultivadas para aceites esenciales, obtendrás plantas fiables que te alegrarán durante muchos años.

Lavandula angustifolia