La capuchina es una de esas plantas anuales agradecidas y sencillas que destacan en cualquier jardín soleado. Al ser originaria de regiones montañosas, prefiere los suelos permeables y más pobres. Si la plantas en un suelo demasiado fertilizado, producirá una explosión de hojas verdes a expensas de las flores. Su cultivo es fácil incluso para los principiantes. Basta con sembrar las semillas directamente en el parterre una vez que haya pasado el riesgo de las heladas primaverales. Para saber más, puedes consultar nuestra guía sobre la siembra directa o repasar los fundamentos de cómo sembrar nuevas semillas.\n\nAunque no es la clásica flor cortada para jarrones grandes, sus tallos más cortos quedan genial en ramos pequeños y arreglos sencillos. En Loukykvět preferimos las variedades no trepadoras, que lucen de maravilla en macetas y en los bordes de los parterres. Una gran ventaja de la capuchina son sus flores comestibles, con un sabor ligeramente picante. Combinan a la perfección en ensaladas frescas de verano o sirven como una decoración original y comestible para pasteles y postres.

Tropaeolum majus

Tropaeolum majus

Tropaeolum majus

Tropaeolum majus