Baptisia australis
La Baptisia proviene de América del Norte, pertenece a la familia de las leguminosas y su apariencia recuerda al lupino. A diferencia de él, sin embargo, no sufre enfermedades fúngicas y tampoco gusta tanto a las babosas. Además de las flores azules, lo interesante son precisamente las grandes vainas que adornan la planta mucho tiempo después de la floración. Los indios norteamericanos usaban las raíces de Baptisia para desinfectar heridas y bajar la fiebre, y las hojas para teñir telas. Con la Baptisia lo más importante es la paciencia, le toma algún tiempo asentarse completamente y crear un sistema de raíces robusto adaptado para sobrevivir largos períodos de sequía e incendios. Luego es muy longeva. Fue elegida planta perenne del año para la temporada 2019.
En stock