La Baptisia es una planta perenne longeva originaria de Norteamérica que, por su aspecto, recuerda a primera vista al popular altramuz. Pertenece a la familia de las fabáceas y cumple un papel similar en el jardín, pero con una enorme ventaja: a diferencia del altramuz, no sufre enfermedades fúngicas y no resulta tan apetecible para las babosas.
A principios de verano forma matas de tallos robustos con abundantes flores en una amplia gama de colores, desde el azul y violeta tradicionales hasta el blanco, el amarillo e incluso tonos oscuros poco comunes. El espectáculo no termina al caer los pétalos: tras la floración, se forman grandes y llamativas vainas en los tallos, que adornan la planta hasta el otoño.
Necesita espacio suficiente en los parterres, ya que va creciendo con el paso de los años. Se desarrolla mejor en lugares soleados con suelo permeable, donde, una vez que ha enraizado profundamente, puede tolerar la sequía estival sin problemas.

Baptisia australis

Baptisia alba

Baptisia hybride

Baptisia Decadence

Baptisia hybride

Baptisia minor

Baptisia Decadence