Succisa pratensis
El mordisco del diablo es una planta perenne hermosa y delicada, cuyo nombre está acompañado por una leyenda muy peculiar. Según ella, el diablo, enfurecido por el poder protector de esta hierba, mordió su rizoma. En la naturaleza silvestre crece con mayor frecuencia en prados y pastos húmedos, pero en el jardín prosperará de maravilla en un lugar soleado con suelo bien drenado. De nosotros recibirá una plántula crecida en maceta, que basta con trasplantar directamente al parterre elegido. Es una planta ideal para principiantes, resiste el frío de manera fiable y no sufre de plagas ni enfermedades. Alcanza una altura de treinta a ochenta centímetros y, de julio a septiembre, forma mágicas flores esféricas de color azul violáceo. Estas actúan como un imán literal para abejas, sírfidos y especies raras de mariposas, a los que proporcionan abundante alimento. En el jardín, esta planta destaca perfectamente en plantaciones de estilo natural, donde la apreciará con hierbas ornamentales de porte suelto. Además, puede usar con éxito los tallos fuertes con flores para cortar en ramos de verano, donde crearán una estructura delicada y juguetona, o puede secarlos para decoraciones invernales.
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