El ajo ornamental funciona en el jardín como un elemento arquitectónico distintivo. Sus inflorescencias esféricas o en forma de estrella sobre tallos firmes se elevan de forma natural por encima de las otras plantas, aportando ligereza a los parterres. Puedes elegir entre muchas alturas y colores, desde el blanco nieve pasando por el rosa hasta el violeta intenso o un azul poco convencional. La mayoría de las especies provienen de estepas soleadas, por lo que toleran bien los suelos secos y la exposición total al sol. Por ello, combinan de maravilla con hierbas ornamentales, plantas aromáticas y perennes de bajo mantenimiento. Dependiendo de la variedad, florecen desde finales de primavera hasta el verano, logrando cerrar sin problemas el periodo entre las primeras plantas bulbosas y la temporada principal de verano. Para un cultivo exitoso, basta con plantar los bulbos durante el otoño en un suelo bien drenado. Sus flores se mantienen hermosas durante mucho tiempo en florero, ya sean frescas o secas, y en Loukykvět nos encanta añadirlas a nuestros ramos de verano.

Allium ledebourianum