Muchos de nosotros asociamos la Stachys principalmente con la popular oreja de liebre. Esta variedad plateada y suave es una campeona en cuanto a resistencia a la sequía y al sol. Crece rápidamente creando densas alfombras que lucen muy bien y, al mismo tiempo, limitan el crecimiento de las malas hierbas. Sus delicadas hojas vellosas invitan a ser acariciadas y complementan perfectamente los parterres de grava o de plantas xerófilas. Bajo el nombre de Stachys también encontrarás plantas con un aspecto ligeramente diferente, a menudo conocidas como betónicas. Estas forman matas compactas de hojas arrugadas de color verde intenso y, en verano, sorprenden con tallos más altos y flores llamativas. Son ideales para plantaciones mixtas de perennes. Además, gracias a su origen en prados de montaña, pasan el invierno sin problemas en nuestras tierras. Tanto si buscas coberturas plateadas como flores llamativas, la Stachys no te defraudará por su bajo mantenimiento.