Los iris son habitantes tradicionales y queridos de los jardines. Su historia es larga; se dice que los celtas ya los cultivaban y en la Edad Media quedaron registrados como símbolo en la heráldica. Hoy en día nos deleitan principalmente por su diversidad. Entre los cultivares encontrarás flores en tonos que van desde el blanco puro y el rosa suave hasta el amarillo intenso y el violeta oscuro, casi negro. Estas plantas perennes adoran el sol y un suelo con buen drenaje, donde se extienden fácilmente y florecen con fiabilidad. Además, muchas variedades tienen un aroma dulce y encantador, algo que apreciarás no solo en el parterre, sino también en casa. Los iris son excelentes como flor cortada. Duran frescas en el jarrón hasta una semana y aportan un toque de frescura primaveral a tu interior.

Iris germanica

Iris germanica

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Iris germanica

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