Coreopsis aporta un aire alegre y un toque de pradera silvestre a cualquier jardín soleado. Estas plantas, originarias de América del Norte, llaman la atención sobre todo por su explosión de pequeñas flores que florecen incansablemente desde el verano hasta el otoño. Son ideales para arriates aireados, donde sus hojas finas y tallos delgados forman hermosos arbustos esponjosos. Su cultivo es muy sencillo. A Coreopsis le encanta el pleno sol y un suelo franco, seco y bien drenado donde no sufra plagas. Algunas especies se cultivan como plantas perennes, otras como agradecidas plantas anuales. Si decide cultivarlas a partir de semillas, nuestra guía sobre cómo realizar la siembra directa le será de gran ayuda, o también puede consultar cómo sembrar semillas en semilleros. Las plantas crecen rápidamente y sus flores le alegrarán no solo en el jardín, sino también cortadas en un jarrón.

Coreopsis verticillata

Coreopsis

Coreopsis verticillata