Las Linaria aportan una ligereza y un movimiento increíbles a los parterres. Reconocerás estas plantas perennes de bajo mantenimiento por sus tallos delgados y erguidos que lucen numerosas flores pequeñas. Aunque dan una impresión muy delicada y frágil, en realidad son plantas resistentes que soportan el viento sin problemas y no necesitan ningún tipo de soporte.
Originalmente provienen de las regiones más cálidas del Mediterráneo, lo que se refleja en sus necesidades. Prosperan mejor a pleno sol y prefieren suelos más bien pobres y con buen drenaje. Toleran perfectamente la sequía ocasional y encajan de maravilla en parterres de grava o plantaciones naturales más secas.
Empiezan a florecer a mediados del verano y, a menudo, siguen haciéndolo hasta el otoño. Forman matices aireados que se entrelazan armoniosamente entre otras plantas perennes más bajas o gramíneas ornamentales. Además, sus flores atraen de forma fiable a abejas y mariposas, por lo que siempre habrá vida alrededor de ellas en tu jardín.

Linaria purpurea

Linaria purpurea