El cardo corredor (Máčka) llama la atención a primera vista con su aspecto exótico, que recuerda un poco a un cardo en miniatura. Esta planta perenne de bajo mantenimiento presume de flores y brácteas de color azul plateado a blanquecino, que aportan una estructura interesante al jardín. Prospera magníficamente a pleno sol y en suelos permeables, incluso en los más arenosos y pobres. Tolera bien las sequías prolongadas, por lo que es una elección ideal para parterres de estilo naturalista, estepario o de grava. Durante su periodo de floración, funciona como un imán para abejas, abejorros y mariposas, a los que proporciona abundante alimento. Además, sus tallos y flores firmes no se marchitan después de la floración, por lo que puedes secarlos fácilmente. Solo tienes que cortarlos cuando estén completamente coloreados y colgarlos boca abajo en un lugar seco y ventilado, fuera de la luz solar directa. Así, podrás disfrutar de tus flores secas de Loukykvět en coronas y arreglos florales durante todo el invierno.

Eryngium yuccifolium

Eryngium planum