La Calamintha es una planta perenne de bajo mantenimiento que encontrará su lugar en cualquier jardín soleado. Es originaria de las laderas secas del sur de Europa, por lo que prospera mejor a pleno sol en suelos permeables, más bien pobres, arenosos o arcillosos. No le molestan el calor ni la sequedad, y por el contrario, tolera el invierno y las heladas sin mayores dificultades. Forma pequeños arbustos compactos y aireados que desprenden un agradable aroma especiado a menta. Florece con una explosión de pequeñas flores similares al tomillo durante un largo periodo, desde finales del verano hasta el otoño. Estas pequeñas flores actúan como un imán para los polinizadores, por lo que siempre habrá vida a su alrededor gracias a las abejas, los abejorros y las mariposas. En los parterres luce muy natural y delicada. Es ideal como planta de sotobosque para acompañar a especies más altas; por ejemplo, queda muy bien junto a rosales o en composiciones de plantas xerófilas junto a gramíneas.

Calamintha nepeta ssp. nepeta

Calamintha nepeta

Calamintha sylvatica

Calamintha nepeta