El ajenjo es una planta perenne subestimada que aporta una textura interesante y colores sutiles a los parterres. La mayoría de las especies destacan por su follaje plateado y su característico aroma especiado, lo que las hace ideales para combinar con hierbas, gramíneas ornamentales y otras plantas resistentes a la sequía. Algunas variedades, por el contrario, ofrecen hojas de un verde intenso y un porte más alto, llenando de belleza incluso las zonas con suelo más húmedo. En el jardín, aporta un aspecto muy ligero y natural, dando aire incluso a las plantaciones más densas. Además de cultivarlo en parterres, recomendamos usar el ajenjo para flor cortada. Sus tallos firmes con hojas decorativas forman una base excelente para ramos de verano y otoño, en los que se mantienen frescos durante unos cinco a siete días. Además, es un material muy fácil de usar para elaborar coronas naturales.

Artemisia ludoviciana

Artemisia lactiflora