La Perovskia aporta con fiabilidad a su jardín un toque de estepas soleadas sin apenas requerir cuidados. Estos subarbustos de ramas abiertas, con hojas aromáticas grisáceas y brotes notablemente vellosos, provienen de regiones pedregosas que van desde Afganistán hasta el Tíbet. Están acostumbrados a las llanuras abiertas y soleadas, por lo que se sentirán como en casa en lugares similares de su jardín. Gracias a su origen, la Perovskia adora el pleno sol y los suelos bien drenados, preferiblemente pobres. Son el complemento ideal para parterres soleados y funcionan muy bien acompañando a otras plantas perennes resistentes a la sequía, con las que crean hermosos contrastes. Además, durante el verano, deleitan con una cascada de pequeñas flores que atraerán a muchas abejas y otros polinizadores a su jardín.

Perovskia atriplicifolia

Perovskia