Cimicifuga japonica
La cimicífuga japonesa aporta frescura a los rincones sombreados del jardín. En su tierra natal crece en los sombreados valles montañosos de Japón, por lo que aquí le va mejor en semisombra a sombra y en un suelo arcilloso, más húmedo y rico en humus. De la plántula adulta en maceta recibida crecerá una planta perenne fiable y longeva, que incluso los principiantes podrán manejar. No requiere cuidados complicados, no padece enfermedades ni plagas y resistirá incluso fuertes heladas que descienden hasta los veintiocho grados bajo cero. Sin embargo, toda la planta es venenosa. Adorna los parterres no solo con sus flores blancas, sino también con sus llamativas hojas verde oscuro. En primavera necesita suficiente espacio y tiempo para brotar. Idealmente puede combinarla con bulbos tempranos que llenen el espacio vacío. De agosto a septiembre produce inflorescencias erguidas llenas de pequeñas flores, que servirán maravillosamente para cortar en ramos de finales de verano. El cultivar Silver Dance crece hasta ochenta centímetros de altura, destaca por su crecimiento compacto y florece durante mucho tiempo de manera incansable.
En stock