Epimedium grandiflorum
El epimedio Akebono es una auténtica joya para los rincones sombreados de su jardín. De forma natural, estas plantas crecen en el sotobosque de los bosques claros asiáticos, donde prosperan en suelos humíferos y permeables. Precisamente por ello son una opción ideal para plantar bajo los árboles o arbustos, donde formarán una alfombra densa y decorativa. El cultivar Akebono le complacerá en primavera, típicamente en abril y mayo, con sus delicadas flores en tonos lila hasta violeta claro, que dan una impresión muy frágil y elegante. También es interesante la variabilidad de sus hojas, que pueden brotar con un matiz cobrizo y volverse verdes más tarde. Aunque parece frágil, se trata de una perenne muy resistente y longeva, que tolera sin problemas heladas de hasta -29 °C. Las flores se pueden utilizar también como flor de corte en pequeños arreglos primaverales, donde aportan ligereza a la composición. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que toda la planta es venenosa.
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