La malva es una perenne nativa de bajo mantenimiento que aportará delicadeza y un toque de romanticismo campestre a tu jardín. En el pasado, era una planta muy valorada; en el siglo XVI, incluso se consideraba una panacea y sus hojas y flores se añadían habitualmente a las comidas. Hoy en día, la cultivamos principalmente por sus encantadoras flores y su capacidad para cubrir rápidamente los espacios vacíos.
Se desarrolla mejor en lugares soleados con suelo permeable y más bien pobre. Por eso, es una opción ideal para las zonas más secas del jardín, donde otras plantas podrían sufrir. Gracias a su adaptabilidad, casi no necesita cuidados especiales. Soporta bien las sequías ocasionales y florece abundantemente durante todo el verano, atrayendo a abejas y otros insectos beneficiosos a tus parterres.

Malva moschata