La Aruncus es una planta perenne pequeña y de muy bajo mantenimiento que representa una solución ideal para los rincones sombreados del jardín. A diferencia de su pariente forestal más conocido y robusto, forma matas compactas de solo unas decenas de centímetros de altura. Sus hojas profundamente cortadas y de color verde fresco pueden parecer helechos a primera vista y aportan una textura delicada a los parterres durante toda la temporada.
La Aruncus luce mejor durante los meses de mayo y junio, cuando aparecen sobre las hojas pequeñas inflorescencias de color blanco a crema. Prospera especialmente en lugares más oscuros y húmedos, donde muchas otras plantas sufrirían. Además, no sufre de plagas ni enfermedades, por lo que incluso los principiantes pueden cuidar de ella fácilmente.
Estas plantas perennes de larga vida, originarias de los bosques y laderas montañosas de Asia, encajan perfectamente bajo las copas de los árboles o en los bordes de los parterres sombreados. Con el tiempo, se vuelven más densas y forman un sotobosque fiable que deleitará a cualquier jardinero.

Aruncus aethusifolius

Aruncus aethusifolius

Aruncus aethusifolius

Aruncus aethusifolius