Las gramíneas ornamentales aportan movimiento constante y ligereza a los parterres. Sus delicadas espigas y sus inflorescencias esponjosas complementan bien las flores más llamativas y crean una sensación natural en el jardín. Nos encanta cultivarlas en grupos grandes, donde sus hojas y tallos pueden entrelazarse creando un conjunto uniforme. Para nosotros son absolutamente indispensables a la hora de hacer ramos. Las diferentes formas de sus tallos añaden profundidad y detalles interesantes a los arreglos florales. Son excelentes para ramos de novia, coronas, o simplemente solas en un jarrón. Además, la mayoría de las variedades son aptas para secar. Solo tienes que cosecharlas a tiempo, colgarlas boca abajo en un lugar seco y ventilado, y podrás seguir creando con ellas incluso en invierno. Muchas gramíneas son fáciles de cultivar a partir de semillas. Si apenas estás empezando, te será útil nuestra guía sobre siembra directa o los consejos básicos sobre cómo sembrar en bandejas de semilleros. Las gramíneas no requieren cuidados muy complejos y se convertirán en hermosas plantas llenas de pequeños detalles.

Lagurus ovatus

Setaria italica

Panicum miliaceum

Phalaris canariensis

Sorghum nigrum

Pennisetum macrourum

Muhlenbergia reverchonii

Muhlenbergia capillaris