Origanum vulgare
Difícilmente encontraría una planta perenne más aromática y agradecida para macizos soleados, porque el orégano deleita de manera confiable todos sus sentidos. Esta hierba originalmente silvestre de las regiones secas y calurosas de Europa está acostumbrada a condiciones más duras, gracias a lo cual, en su jardín, le bastará con un suelo arenoso permeable común y suficiente luz solar. A su hogar llegará una plántula crecida y bien enraizada en maceta, totalmente lista para ser trasplantada pronto a sus plantaciones perennes. La variedad Aureum Variegata destaca por su crecimiento compacto en forma de cojín y unas hojas verdes excepcionalmente decorativas, adornadas con una fina variegación crema. Además, desde el verano hasta principios de otoño, florece con flores de color blanco puro. Durante la floración, se convierte en una parada popular para los polinizadores, por lo que los parterres cobrarán vida de inmediato con la presencia de abejas y abejorros. Los tallos firmes y fragantes con flores se pueden usar sin problemas para cortar en un jarrón, donde perfumarán toda la habitación, o para secar en arreglos secos. El orégano es totalmente resistente a las heladas y las plagas lo evitan por completo, lo que lo convierte en una opción ideal para los cultivadores principiantes. Encajará perfectamente en comunidades mixtas xerófitas y, gracias a su menor tamaño, también prosperará espléndidamente en macetas en el balcón. Además, no olvide su uso culinario, ya que las hojas son completamente comestibles y le darán a sus platos ese auténtico toque italiano.
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